La actividad física se define como cualquier movimiento corporal voluntario que implica un gasto de energía; incluye actividades cotidianas como caminar, subir escaleras, jugar, bailar o realizar tareas del hogar. Mantenerse físicamente activo de manera regular es fundamental para preservar y mejorar la salud física y mental en todas las etapas de la vida.
Por otro lado, la microbiota es el conjunto de microorganismos vivos que habitan de manera natural en el cuerpo humano, principalmente bacterias, aunque también incluye hongos, virus y otros microbios; la mayor parte se localiza en el intestino.
Desempeñan funciones esenciales en la digestión, sistema inmune y metabolismo. El ejercicio regular se asocia con un microbiota intestinal más diversa y estable, lo que mejora la salud intestinal.
¿Cómo ayuda la actividad física a la microbiota?
1. Aumenta las bacterias buenas
El ejercicio favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas que ayudan a:
2. Mejora la diversidad bacteriana
La diversidad y composición del microbiota intestinal son cruciales para varias funciones vitales, incluido procesos básicos como la digestión y absorción de nutrientes.
3. Produce sustancias beneficiosas
La actividad física ayuda a que las bacterias intestinales produzcan ácidos grasos de cadena corta, como el butirato, que sirven como fuente de energía para las células intestinales y ayudan a fortalecer la barrera que sirve como escudo ante enfermedades teniendo beneficios como:
4. Fortalece el sistema inmunológico
Una microbiota saludable mejora las defensas del cuerpo y ayuda a prevenir infecciones y enfermedades inflamatorias, manteniendo más fuertes o enfermándonos menos.
5. Puede mejorar la salud mental
Existe una conexión entre intestino y cerebro llamada “eje intestino-cerebro”. El ejercicio y una microbiota saludable pueden ayudar a:
¿Qué tipo de actividad física ayuda más?
Las actividades moderadas y constantes son las más beneficiosas, por ejemplo:
Se recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada.
Recomendaciones para todos
Para mantener una microbiota intestinal saludable no solo es importante realizar actividad física de manera regular, sino también llevar una alimentación equilibrada y un buen descanso. Una dieta saludable debe incluir alimentos ricos en fibra y nutrientes que favorezcan las bacterias buenas del intestino, como frutas, verduras, leguminosas, cereales integrales, yogur, Yakult o alimentos fermentados que aporten bacterias saludables.
La combinación de ejercicio moderado, buena alimentación e hidratación adecuada ayuda a mantener un intestino sano, fortalecer el sistema inmunológico, disminuir la inflamación y mejorar la salud general.
“Cuidar tu microbiota es cuidar tu salud: El movimiento, la buena alimentación y el descanso trabajan juntos para mantener tu cuerpo en equilibrio”.
LN Zaida Karina Rivas Morquecho.
Publicado en Familia Yakult No. 380, junio de 2026.
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