Agave y microbiota

23 de Julio de 2025

El agave es una planta de hojas grandes y carnosas con espinas en su contorno y una terminación en aguja fina. La planta de agave es considerada endémica de México. En náhuatl, el agave se conocía como metl y era considerado una planta sagrada y un regalo de los dioses. En 1753, el botánico Charles Linneo le dio el nombre de Agave (del griego noble y del latín admirable) debido a la capacidad que tiene para crecer en climas extremos, donde en ocasiones es la especie predominante. Así lo refiere Mónica A. Robles en su publicación “Fructanos de agave como prebióticos” (2025).

¿Cómo se relaciona el agave con la microbiota intestinal?

De acuerdo con Mary Carmen Condado Huerta y colaboradores en el 2024 realizaron un estudio llamado “Los fructanos de agave promueven la formación de biopelícula en el consorcio probiótico Lactobacillus” en el cual mencionan que los prebióticos ayudan a mantener una microbiota intestinal sana, algunos ejemplos de ellos son los fructooligosacáridos presentes en el agave, en el estudio refieren que este tipo de fibras, promueven un ambiente óptimo para la estancia de probióticos los cuales forman una capa protectora, ejerciendo funciones benéficas para la salud humana y un buen equilibrio de la microbiota intestinal.

Por su parte Francisco Javier Pineda y colaboradores en su publicación “Efectos de los fructanos del agave mexicano como potencial prebiótico y su importancia en la microbiota humana” (2022) mencionan que los fructanos de agave al ser fermentados en el tracto gastrointestinal, producen ácidos grasos de cadena corta favoreciendo el desarrollo de bacterias benéficas en la microbiota intestinal.

Recuerda llevar una vida saludable, consumir probióticos como el Lactobacillus casei Shirota y prebióticos, un ejemplo es el que se encuentra en el agave, consulta un profesional de la nutrición para que tengas una recomendación adecuada de acuerdo con tus necesidades.

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