Alimentación para una piel sana

21 de Mayo de 2025

La alimentación influye notablemente sobre el estado de la piel y sus estructuras anexas, como la uñas y el cabello, debido especialmente a que las células que la conforman se están renovando todo el tiempo, por ello precisan de un aporte constante de nutrientes.

Nutrientes necesarios para una piel sana

Agua. Ésta ayu­da a eliminar las toxinas del organismo. Además, cuando una dieta es escasa en líquidos la piel se torna tirante y pierde flexibilidad o peor aún, se vuelve susceptible a la aparición de arrugas prematuras.

Proteínas. Son los constituyentes básicos de la piel. Una ingesta adecuada de carne, pescado, huevos, lácteos y sus derivados, así como legumbres, cereales y frutos secos, resulta fundamental para la renovación y buen aspecto de la piel.

Vitamina A. Su deficiencia produce cambios característicos en la textura, como la llamada “piel de gallina”, además se torna muy seca, descamativa y áspera al tacto.

Vitamina D. Muy pocos alimentos la contienen de manera natural, sin embargo, el cuerpo la produce cuando se expone a la luz solar.

Vitamina E. Se encuentra principalmente en los aceites vegetales, semillas y frutos secos. Es un antioxidante que protege y ayuda a mejorar el tejido cutáneo, contrarresta con eficacia el envejecimiento y contribuye a la circulación sanguínea.

Vitamina C. De potente acción antioxidante, es necesaria para la producción de colágeno, proteína que mantiene la piel tersa y sin arrugas.

Vitamina B2. Es muy abundante en los alimentos naturales, aunque su deficiencia puede ocasionar descamación de piel y dermatitis seborreica.

Gran parte del buen aspecto de la piel obedece directamente a los cuidados que le dispensamos. La alimentación correcta, el descanso y el ejercicio, favorecen su buen estado y belleza, más allá de los tratamientos cosméticos.

Por cierto, ¿conoces la diferencia entre alimentación y nutrición?

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