Las enfermedades del hígado son parte importante del estudio de la medicina del aparato digestivo por su frecuencia, así como por la gravedad de sus consecuencias, de tal forma que su impacto social es cada vez mayor, de acuerdo con el artículo “Enfermedades Hepáticas” (2008), del Dr. José Luis Calleja.
El hígado es esencial poder digerir los alimentos y eliminar algunas sustancias toxicas que hay en el organismo, pero al igual que cada parte del cuerpo, existen diferentes padecimientos que lo pueden afectar, así las enfermedades del hígado más comunes se dividen en función a su origen y pueden ser por:
- Infecciones: Los virus o parásitos pueden infectar el hígado, lo que provoca inflamación y disminuye su funcionamiento. En esta categoría la hepatitis A, B y C son las más frecuentes.
- Genética: La presencia de un gen anormal heredado por uno o ambos padres puede resultar en daño hepático.
- Sistema inmunitario: Se puede presentar alguna anomalía en el sistema inmune que atacan alguna parte del cuerpo. Si esto sucede el hígado puede presentar hepatitis autoinmune.
- Tumores: La presencia de cáncer o tumores en el hígado. Esta enfermedad se ha llegado a asociar con otros padecimientos como la hepatitis B.
- Hígado graso: Aquí se acumula un exceso de grasa en el hígado y puede tener su origen en personas con obesidad, diabetes o por consumo de alcohol.
- Cirrosis hepática: Es el resultado en muchas enfermedades hepáticas crónicas, en donde el hígado genera cicatrices que impiden su correcto funcionamiento.
Prevención
Como prevención se pueden adoptar las siguientes recomendaciones:
- Evitar conductas de riesgo, como compartir agujas o realizarse perforaciones, tatuajes en lugares sin medida de limpieza adecuada, sexo sin protección.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Utilizar medicamentos bajo indicación y supervisión médica. No automedicarse.
- Beber agua purificada.
- Vacunarse contra la hepatitis.
Mantener una alimentación sana y un peso adecuado permite evitar el sobrepeso y la obesidad, lo cual representa una buena medida para prevenir las enfermedades hepáticas.