Los probióticos

12 de Febrero de 2026

En la “Guía Práctica de la Organización Mundial de Gastroenterología: Probióticos y prebióticos” (2023), se define a estos como:

“Microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, son beneficiosos para la salud de quien lo consume”

Por otra parte, en la publicación “Alimentos ricos en probióticos” del portal Clínica Universidad de Navarra (2026), se menciona que el consumo regular de alimentos o bebidas ricos en probióticos no solo mejora la digestión, sino que también está asociado con una mejor absorción de nutrientes y una mayor producción de vitaminas.

Entre las funciones que pueden realizar los probióticos se encuentran:

  • Contribuir a mantener un equilibrio saludable de bacterias benéficas en el intestino.
  • Favorecer la descomposición de los alimentos.
  • Ayudar a reforzar las defensas naturales del cuerpo y reducir el riesgo de infecciones.
  • Disminuir los síntomas de trastornos digestivos, como el síndrome de intestino irritable y la diarrea.
  • Algunas cepas de bacterias probióticas, principalmente del género Lactobacillus y Bifidobacterium, contribuyen a la producción de vitaminas del grupo B y K.

¿En dónde los encontramos?

Podemos encontrar a los probióticos en:

  • Bebidas lácteo-fermentadas como Yakult
  • Miso (pasta fermentada elaborada de soya, arroz o cebada)
  • Yogur natural o Sofúl LT
  • Quesos fermentados (gouda, roquefort o cheddar)
  • Pan de masa madre
  • Vinagre de manzana
  • Col fermentada (chucrut)
  • Soya fermentada (natto)

Para obtener sus beneficios de manera sostenida, es recomendable consumir probióticos de forma habitual, ya que su presencia en el intestino no es permanente y puede verse afectada por factores como la dieta, el estrés o la ingesta de medicamentos.

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