De acuerdo con la Secretaría de Salud en la publicación “Fibrosis quística, enfermedad que se detecta con tamiz neonatal ampliado”, la fibrosis quística es un trastorno hereditario que se caracteriza por la congestión pulmonar, así como la infección y malabsorción de nutrientes. Añade que daña el sistema digestivo y deteriora la función pulmonar.
Esta enfermedad causa una acumulación de moco anormalmente espeso en los pulmones y el tracto intestinal, así lo menciona Courtney E. Price en la publicación “El eje intestino pulmón en la fibrosis quística” (2021). Adicional a esto refiere que las complicaciones pulmonares son la causa más común de mortalidad temprana.
La investigadora Susana Esposito en el artículo “Administración de probióticos en la fibrosis quística: ¿Cuál es la evidencia? (2022), comenta que la microbiota intestinal de sujetos con fibrosis quística tiene diferencias significativas comparada con sujetos sanos (niños y adultos), esto quiere decir que tienen un aumento de microbios con potencial para enfermar y una reducción de bacterias benéficas como son lactobacilos y bifidobacterias. Asimismo, refiere que la maduración de la microbiota es más lenta en los niños con este padecimiento.
Por otro lado, Esposito esclarece que el desequilibrio de las bacterias intestinales contribuye en estos pacientes a la inflamación intestinal grave y a la estructura y función intestinal alterada.
Adicionalmente, Michael J Coffey en la publicación “Probióticos para personas con fibrosis quística” (2020), explica que los probióticos reducen significativamente un marcador de inflamación intestinal en niños y adultos con fibrosis quística, aunque también aclara que se requiere mayor investigación, asimismo descartó que se tenga un beneficio a nivel pulmonar por el consumo de estos microorganismos.
A pesar de los avances en el tema de los probióticos, la ciencia no ha podido encontrar un microorganismo y dosis adecuada que pueda tener un aceptable beneficio desde el punto de vista integral.
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