Todos sabemos que escuchar a los demás es importante como parte de una buena comunicación. Pero, ¿cuántos lo hacemos de forma correcta?
Antes que nada, es primordial saber que no es lo mismo oír y escuchar. De acuerdo a Karen A. Hernández-Calderón, en su artículo “La escucha activa como elemento necesario para el diálogo” (2018), la diferencia es la siguiente:
- Oír es un fenómeno que pertenece al orden fisiológico, dentro del territorio de las sensaciones. Es sencillamente percibir las vibraciones del sonido, es decir, es un acto pasivo.
- En cambio, escuchar es la capacidad de captar, atender e interpretar los mensajes verbales y otras expresiones, como el lenguaje corporal y el tono de la voz. Dicho en otra forma, “es añadir significado al sonido”.
Consejos para escuchar de manera adecuada a los demás
- Lo más importante, permitir que la otra persona hable.
- Conseguir que el interlocutor se sienta en confianza. Para ello puede ser de gran ayuda “ponerse en el lugar del otro”.
- Tener disposición a escuchar. Por ejemplo, adoptando una posición adecuada del cuerpo, mostrando interés genuino o haciendo movimientos afirmativos de cabeza.
- No hacer conclusiones apresuradas.
- Evitar criticar y argumentar en exceso, ya que esto llevaría al interlocutor a ponerse a la defensiva.
- Prestar atención al lenguaje no verbal (postura del cuerpo, gesticulaciones con las manos o muecas de la cara).
Asimismo, es fundamental demostrar afecto cuando sea necesario, ya sea a través de un abrazo, poner una mano en el hombro de la otra persona o diciéndole palabras de ánimo.